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Los trastornos de la alimentación constituyen actualmente un foco de gran interés para la investigación clínica y básica. Dicho interés surge como necesidad de dar respuesta a la problemática que presenta actualmente un gran sector de la población caracterizado básicamente por ser mujeres adolescentes y pertenecer o haberse desarrollado en una cultura de tipo occidental. No obstante, dicho interés por el tema es muy reciente, ya que, aunque la enfermedad no es nueva no comienza a estudiarse con rigor hasta hace unas décadas. La anorexia nerviosa era un trastorno conocido en épocas antiguas. Así se describe en la edad media en la vida de algunas santas como Liduina de Shiedam, una santa del siglo XIV, o la santa Wilgefortis, hija del rey de Portugal, que ayunó y rezó a Dios rogándole le arrebatara su belleza para así ahuyentar la atención de los hombres, siendo adoptada en algunos países de Europa como santa patrona por aquellas mujeres que deseaban verse libradas de la atención masculina. En 1694, Morton describió la "consunción nerviosa", considerándose ésta la primera descripción clínica de dicho trastorno. Pero fue Gull quien utilizó por primera vez la expresión anorexia nerviosa en una conferencia pronunciada en Oxford (Gull, 1874). En la misma época, y de modo casi simultáneo, se produce la descripción de la enfermedad a cargo de Laségue (1873), calificándola de inanición histérica y considerándola, al igual que Gull, una enfermedad psicógena (Toro, 1996). A finales del siglo XIX, en el año 1893, Freud describe un caso de anorexia tratado con hipnosis, un año más tarde describe dicha enfermedad como una psiconeurosis de defensa o neurosis de la alimentación con melancolía.
A principios del siglo XX, la anorexia nerviosa empieza a tratarse desde un punto de vista endocrinológico, así en 1914 Simonds patólogo alemán, describe una paciente caquéctica a quien al hacerle la autopsia se le encontró una destrucción pituitaria y durante los siguientes 30 años reinó la confusión entre insuficiencia pituitaria (enfermedad de Simonds) y anorexia nerviosa. A partir de los años 30, la anorexia nerviosa pasa a estudiarse principalmente desde el punto de vista psicológico, quedando en olvido las antiguas discusiones acerca del origen endocrino o psicológico del trastorno. Las explicaciones de esta época se encuentran muy influenciadas por los modelos psicoanalíticos que predominaban en ese momento.
La prevalencia de la anorexia nerviosa está situada entre el 0.5-1% (Garfinkel y Garner, 1982; A.P.A., 1993), con una mortalidad terriblemente alarmante, aproximadamente un 10% de los casos (Silber, 1984). Durante los últimos quince años, los índices de prevalencia para los trastornos de la alimentación parece que no han variado ya que la investigación sobre este tema indica que se mantiene constante la tasa de pacientes que son remitidos a especialistas (Fairburn, Hay y Welch, 1993).
La anorexia nerviosa generalmente aparece en la adolescencia, entre los 14 y 19 años (aunque también se describen casos en otras edades), y básicamente en el sexo femenino (Halmi, 1974; Jones, Fox, Babigan y Hutton, 1980). Aunque años atrás se hablaba de una mayor prevalencia en niveles socioeconómicos medios y superiores, en los últimos años el trastorno afecta a todos los niveles (Toro y Vilardell, 1987).
De acuerdo con Chinchilla (1994), Galeno describió ya la "kynos orexia" o hambre canina como sinónimo de bulimia, considerándola como consecuencia de un estado de ánimo anormal y posteriomente, apareció reflejada en los diccionarios médicos de los siglos XVIII y XIX como curiosidad médica. A finales de los años 70 fue descrita y traducida como el síndrome de purga y atracones o bulimarexia (Bosking-Lodahl,1976), y en 1979 fue acuñada por Russell. Aparece por primera vez en el DSM-III (A.P.A.,1980) con la denominación de bulimia y, finalmente se adopta el término de bulimia nerviosa en el DSM-III-R (A.P.A.,1987).
Según el DSM-IV (A.P.A., 1993), la prevalencia de la bulimia nerviosa entre las adolescentes y jóvenes adultas es aproximadamente del 1-3%, siendo entre los varones diez veces menor. |