Se trata de un trastorno de ansiedad que consiste en un
temor intenso y persistente, excesivo e irracional, desencadenado por la
presencia o anticipación de un estímulo específico, sea éste un objeto o una
situación (por ejemplo: miedo a la altura, a animales o insectos, a ascensores
o espacios cerrados, a la oscuridad, a acudir al dentista, y un largo etcétera.
La exposición al estímulo fóbico provoca casi
invariablemente una respuesta inmediata de miedo que puede manifestarse en
forma de crisis de pánico. Los estímulos fóbicos se evita o soportan, pero a
costa de una intensa ansiedad o malestar, y pese a que la persona reconoce que
este miedo es excesivo e irracional, es incapaz de controlarlo.
La mayoría de las personas tiene algún tipo de fobia, pero
el grado de incidencia y severidad de éstas depende de cómo afecten la vida de
quienes las padecen. Así, por ejemplo, es irrelevante para el habitante de una
gran ciudad la fobia a los cocodrilos, pues difícilmente se encontrará con uno
de ellos en su vida cotidiana; en cambio tendría una mayor incidencia en contra
del desarrollo de una actividad normal la fobia de esta misma persona a los
ascensores.
Los síntomas "disparados" ante estas situaciones
temidas son: palpitaciones, sudoración, temblores, nudo en el estómago,
sensación de desmayo, etc. (pueden también, tomar la forma de una crisis de
pánico).
Las fobias más comunes son: el miedo a volar en avión,
miedo a la altura, a ciertos animales o insectos, a extracciones de sangre, a
la oscuridad, a los espacios cerrados (ascensores, subtes, túneles, etc.), a
esta última se la denomina Claustrofobia.
Si bien las fobias específicas se encuentran entre los
trastornos de ansiedad más frecuentes, las mismas suelen remitir en corto
tiempo, cuando son abordadas mediante un tratamiento adecuado. Según el
Diccionario de Ansiedad y Desórdenes del Pánico, el 75 por ciento de los
pacientes se benefician significativamente con las terapias conductuales,
mientras que tan sólo un 20 por ciento de las fobias en los adultos se
desvanecen sin apoyo terapéutico.