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CÓMO ELEGIR A LA PERSONA ADECUADA:
Muchos chicos y chicas se quejan de su mala suerte con las parejas, con lo mal que les ha ido siempre en el amor y con la repetición en sucesivos noviazgos de la misma mala suerte o del mismo error. En realidad, esto no es por casualidad, sino más bien debido a la programación emocional que tengamos, es decir, al conjunto de decisiones y creencias que abrigamos sobre nosotros y sobre los demás, que nos condicionan y nos hacen tomar unas decisiones y no otras. A menudo esta programación puede ser inconsciente y provenir de nuestra infancia, adolescencia y de otros acontecimientos vividos en nuestra historia emocional y afectiva. Para hacernos conscientes de nuestras elecciones, nos vendría bien pararnos a pensar con que clase de personas hemos estado saliendo, para hacer balance y darnos cuenta que características tenían positivas y negativas y si tendemos hacía un patrón o estándar de elección de parejas que aún sabiendo que no son las adecuadas nos arriesgamos a tener. Es posible que si confeccionáis una lista con los defectos de vuestras parejas, se repitan muchos y sería positivo reflexionar cual puede ser el motivo. Generalmente el motivo esta en nosotros mismos. Dependiendo de cómo nos sentimos, elegimos unas personas u otras. Si por ejemplo tiendes a la dependencia y a que alguien tome las decisiones por ti, es posible que elijas parejas protectoras y de mayor edad, buscando un poco la figura del padre o de la madre. Otras veces si tienes miedo a comprometerte, a la intimidad o al éxito, eliges parejas difíciles o inasequibles que dificultan una sana relación. Fundamentalmente, conseguirás como pareja, lo que creas merecer. Es por ello fundamental que antes de embarcarte con alguien en algún tipo de compromiso emocional, analices como te sientes, si es el momento o no de acceder a una relación y ver si la persona elegida es compatible y tiene una personalidad y un carácter que nos gustan y nos facilita el sentirnos queridos y amados. A veces también, la distracción de nuestra propia vida, el evitar crecer o la necesidad de llenar algún vacío, pueden ser causas erróneas de la elección de una pareja y lo mejor será reconocer el motivo y que soluciones de otro modo tus problemas, pues nadie lo hará por ti. |